Universidad de Aysén realizó seminario para analizar los desafíos socio-ambientales de la región

Visibilizar los esfuerzos de investigación que se realizan en el país y en la región respecto de los desafíos socio-ambientales de Aysén fue uno de los objetivos del encuentro organizado por la carrera de Trabajo Social y la Red de Pobreza Energética (Redpe) de la Universidad de Chile.

Con la participación de investigadores nacionales y regionales, se desarrolló el pasado 12 y 13 de agosto el seminario “Desafíos Socioambientales de la Región de Aysén”, actividad organizada desde la carrera de Trabajo Social de la Uaysén junto a la Red de Pobreza Energética (Redpe) de la Universidad de Chile.

La actividad tenía como objetivo visibilizar los esfuerzos de investigación que se realizan en el país y en la región respecto de los desafíos socio-ambientales que esta enfrenta, considerando además la importancia de abrir el diálogo entre la academia, los tomadores de decisiones y la sociedad civil.

De esta manera, durante la primera jornadas se presentaron los resultados de una serie de investigaciones en torno a la temática, dando cuenta del  levantamiento de evidencia científica para la toma de decisiones en torno a las problemáticas medioambientales.

Anahí Urquiza, Investigadora de la Redpe señaló que estas instancias de diálogo académico son fundamentales para avanzar en la búsqueda de soluciones a las problemáticas medioambientales de los territorios. “En una región que tiene condiciones muy particulares, quienes viven en esta región y quienes han trabajado en diferentes sectores son las personas que tienen la mayores capacidades para comprender el fenómeno en profundidad y generar propuestas para abordarlo. El hecho de que los expertos locales se sienten a dialogar con sus miradas multisectoriales permite que podamos entender mejor y dimensionar la profundidad del problema, para que las soluciones que se propongan sean más efectivas”, recalcó la investigadora de la Universidad de Chile.

Durante el segundo día en tanto, se abordó la temática de pobreza energética, dando cuenta además de trabajo desarrollado por el académico de la Universidad de Aysén, Sebastián Ibarra en las cuatro capitales provinciales con el objetivo de caracterizar la situación de la pobreza energética regional e  identificar las particularidades territoriales de este fenómeno en la región.

Asimismo, el encuentro académico dio cuenta además de experiencias desarrolladas en la región en torno al confort térmico y los hábitos de vivienda en el sur de Chile, exposición a cargo de Alejandra Cortés de la facultad de arquitectura de la Universidad de Chile,  así como también, la experiencia del proyecto Qué Respiras ejecutado por Inacap y presentado por la investigadora Manuela López. En la ocasión se presentó además el proyecto de geotermia para calefaccionar el liceo Altos del Mackay, el que fue presentado por el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA) además del proyecto de calefacción distrital ejecutado actualmente por la Seremi de Medio Ambiente de Aysén.

Finalmente, Oscar de Solar participante en la segunda jornada del seminario destacó la posibilidad de la comunidad de acceder a esta instancia y visualizar la importancia de abordar las problemáticas medioambientales desde una mirada intersectorial. “Esta es una oportunidad de participación ciudadana, de colocar sobre la mesa temas que son de completo interés para nosotros desde la arquitectura, desde la sociedad civil, por lo tanto es una instancia que esperemos se aproveche, en cuento a conocimientos, las ponencias que hoy vimos en realidad nos dan cuenta de que esta es una temática que tiene que ser intersectorial, son múltiples los factores, por lo tanto son múltiples los actores que deben estar presente y esta fue una instancia que obviamente se agradece y se valora”, indicó del Solar.


El sueño de la Universidad de Aysén

 

 

 

 

 

María Teresa Marshall Infante,

Rectora Universidad de Aysén

Hace tres años nos propusimos trabajar arduamente para conseguir el sueño de muchas generaciones de ayseninos, que estaban obligados a salir de la región para obtener su título profesional.

Este anhelo comienza a concretarse con las movilizaciones de comienzos de la década, las cuales finalmente se tradujeron en la Ley 20.842 que, en 2014,  completó una red nacional de universidades estatales, con la creación de las casas de estudio de O´Higgins y Aysén.

Tras un período no exento de dificultades, la Universidad de Aysén está pronta a colocar la primera piedra de su edificio fundacional. Este albergará a una comunidad de 500 estudiantes y una planta de 50 académicos, además de funcionarios y colaboradores.

Actualmente, contamos con las carreras de Enfermería, Obstetricia, Ingeniería Forestal, Ingeniería Civil Industrial, Agronomía y Trabajo Social. A estos planes de estudios se sumarán progresivamente Psicología, Ingeniería Comercial, Ingeniería Civil Informática y Terapia Ocupacional, a partir del 2020.

La Universidad de Aysén ha cumplido con éxito su primera y más difícil etapa: la instalación. Ahora viene la materialización de su casa definitiva, la certificación de su calidad por los órganos reguladores, la ampliación de su oferta académica y la consolidación de su equipo de investigación y vinculación con el medio. Cada uno de estos logros ha sido posible por el constante aporte del Consejo Superior, por las proposiciones del Consejo Social y de las autoridades regionales y nacionales que han abierto espacios para el impulso de la actividad académica de la Universidad. Ser parte del Consejo de Rectores y del Consejo de las Universidades Estatales, sin duda ha fortalecido un camino que a menudo se hace complejo e incierto.

Hemos iniciado un camino sin retorno, que ha contado con el concurso inestimable de académicos, cuerpo directivo y funcionarios. Solo me queda agradecerles y desearles a las nuevas autoridades todos los parabienes, pues Chile y los ayseninos se merecen una universidad como la que estaba en nuestros sueños.


Acceso equitativo a energía de calidad: un desafío socio-ambiental para la región de Aysén

 

 

Sebastián Ibarra González

Académico Trabajo Social

Universidad de Aysén

Coordinador Regional de la Red de Pobreza Energética

 

La región de Aysén se nos presenta actualmente como un laboratorio socio-natural con enormes desafíos, pero también como un espacio para la innovación basada en la evidencia científica. Probablemente, el ámbito energético es uno de los campos que presenta mayores desafíos para la región, ya que en él se conjugan elementos tecnológicos, socio-culturales, económicos y ambientales. Tal como se plantea en la Hoja de Ruta Energética de la región (2017) la meta es lograr una matriz eficiente y sustentable que cubra las necesidades de todo el territorio y que logre articular dos objetivos: por una parte, potenciar las actividades productivas y el desarrollo económico, y por otra, proteger los ecosistemas y la salud de la población. El camino para alcanzar esa meta aún es largo. La percepción ciudadana es que la energía eléctrica es costosa y con un suministro de baja calidad en algunas zonas de la región. Además, las condiciones climáticas exigen un alto consumo de energía para la calefacción, siendo la leña el recurso más utilizado. El consumo de leña de baja calidad, en calefactores ineficientes y en viviendas con baja o nula aislación térmica ha llevado a que los principales centros poblados enfrenten problemas ambientales. Según estimaciones de la Red de Pobreza Energética, alrededor de un 25% de los hogares en Coyhaique presentan un gasto excesivo en energía. Esto implica que los hogares deben sacrificar la satisfacción de otras necesidades básicas producto del gasto en energía.

La gravedad y urgencia de estos desafíos exigen el desarrollo de nuevas formas de abordar los problemas y desarrollar soluciones, en las que se articulen coherentemente los distintos actores de la sociedad: la academia, los tomadores de decisiones, la sociedad civil y el sector privado. Para esto, desde la academia se requiere el desarrollo de una investigación situada, que permita reconocer las particularidades y definiciones culturales sobre estos desafíos en los distintos territorios. Asimismo, se debe avanzar hacia un pensamiento científico que vaya más allá de la lógica de la causalidad y que aborde la complejidad de los problemas desde la lógica de una red de elementos humanos y tecnológicos interdependientes. En el ámbito de los estudios de la energía esto significa que los problemas no son sólo técnicos o ambientales, sino que también tienen un componente socio-cultural, lo cual exige el desarrollo de investigaciones inter y transdisciplinarias. Finalmente, se vuelve indispensable el desarrollo de un conocimiento científico que traspase los espacios de la academia y que permita el empoderamiento ciudadano y la toma de decisiones sobre la base de evidencia.  Estos son los principios que inspiran la organización del Seminario “Desafíos socio-ambientales en la región de Aysén”, que organizan conjuntamente la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Aysén y la Red de Pobreza Energética, a realizarse el próximo 12 y 13 de agosto en la ciudad de Coyhaique.

 

 


Uaysén organiza seminario sobre Desafíos Socio-ambientales en la región de Aysén

La actividad organizada de manera conjunta entre la casa de estudios y la Red de Pobreza Energética (Redpe) de la Universidad de Chile tiene como objetivo visibilizar los esfuerzos de investigación que realizan actores regionales y nacionales para abordar esta temática.

El próximo lunes 12 y martes 13 de agosto se realizará en Coyhaique el seminario “Desafíos Socio-ambientales en la región de Aysén”, instancia organizada de manera conjunta entre la Universidad de Aysén y la Red de Pobreza Energética (Redpe) de la Universidad de Chile, la que además contará con la participación de investigadores nacionales y regionales, así como también, instituciones que darán a conocer experiencias  que buscan abordar dichos desafíos.

La instancia, surge con el objetivo de visibilizar los esfuerzos de investigación que se realizan en la región respecto de los desafíos socio-ambientales que enfrenta, considerando además la importancia de abrir el diálogo entre la academia, los tomadores de decisiones y la sociedad civil, como lo señala Sebastián Ibarra, académico de la Universidad de Aysén y coordinador de la Red de Pobreza energética en Aysén. “La importancia de este seminario radica en sacar de la academia los trabajos que estamos realizando en torno a los desafíos socioambientales de la región, específicamente en el ámbito de la pobreza energética, desde la universidad y junto a la Redpe estamos desarrollando un proyecto de investigación en las cuatro capitales provinciales y queremos dar cuenta de los resultados preliminares de este trabajo, que busca caracterizar la situación de la pobreza energética en términos cualitativos, buscando identificar las particularidades territoriales de este fenómeno en la región”, indicó el académico.

La jornada que se desarrollará el día lunes en el campus Lillo de la casa de estudios estatal, tendrá dos paneles de exposición en los que se abordarán temáticas tales como: Resiliencia y Territorio, Paisajes Sociales del Sur Austral, Agua Potable, entre otras temáticas. Al día siguiente en tanto, la jornada abordará temáticas tales como Pobreza Energética y Vulnerabilidad Energética Territorial, Expresiones Regionales de la Pobreza Energética, entre otras.  En dicha ocasión además de dará cuenta de la experiencia del proyecto Qué Respiras ejecutado por Inacap, así como también, el proyecto de geotermia para calefaccionar el liceo Altos del Mackay ejecutado por CEGA y el Programa de Calefacción Distrital ejecutado por la Seremi de Medioambiente en Coyhaique, entre otras iniciativas.

Anahí Urquiza, coordinadora de la Redpe valoró la posibilidad de generar esta instancia de análisis con actores regionales. “Para la Red de pobreza energética la colaboración con la Universidad de Aysén es fundamental ya que la única forma de entender adecuadamente cuáles son las condiciones que generan pobreza energética en los hogares del país tiene que ver con comprender cuáles son las condiciones culturales, ecológicas y técnicas que hay en cada uno de los territorios y para eso debemos trabajar con quienes están haciendo investigación en cada uno de los territorios que tienen problemas de pobreza energética, es con quienes debemos trabajar para generar mecanismos o estrategias para reducirla”, señaló la coordinadora de la Redpe.

Finalmente, Sebastián Ibarra recalcó la importancia de incorporar en la discusión relativa a temáticas energéticas las variables socioculturales de los territorios. “Para nosotros es  importante entender que los desafíos socioambientales no son solo tecnológicos o desde las ciencias naturales, sino también, tienen un componente muy importante en términos socioculturales. Si uno mira las prácticas de calefacción en la región es inevitable entender que están vinculadas a prácticas culturales y que si los programas que buscan modificar o ejercer un cambio en la transición energética de los hogares no consideran estas dimensiones probablemente van a chocar con estas prácticas, por lo que esta temática hay que abordarla desde una manera amplia, y una de sus complejidades son las dimensiones sociales, culturales e identitarias propias de la región”, enfatizo Ibarra.

La actividad es abierta a la comunidad previa inscripción en la web www.uaysen.cl desde donde se puede acceder además al programa del encuentro.


Más de 120 estudiantes participan en Ensayo PSU Abierto a la Comunidad

Estudiantes de distintos establecimientos educacionales de Coyhaique y Puerto Aysén participaron el pasado sábado del ensayo rindiendo las pruebas de Lenguaje y Comunicación y Matemáticas, gracias al trabajo conjunto entre la Universidad de Aysén y el preuniversitario Cpech.

Apoyar a los estudiantes de la región que se encuentran preparando la Prueba de Selección Universitaria (PSU) era uno de los objetivos del Ensayo PSU que se realizó el pasado sábado 3 de agosto en la Universidad de Aysén, gracias a la colaboración del  Preuniversitario Cpech.

La actividad que comenzó a las 8:30 de la mañana, permitió a los estudiantes rendir bajo las mismas condiciones del proceso real, comenzando con las pruebas de Lenguaje y Comunicación, la que tuvo una duración de 2 horas y 30 minutos, seguida de la prueba de Matemáticas, que tuvo una duración de 2 horas y 40 minutos.

En la ocasión, la coordinadora de Admisión de la Universidad de Aysén, Verónica Montero señaló que este ensayo es una contribución de la universidad a los estudiantes de la región que deben realizar este importante proceso. "Esta es una de las actividades que hacemos como equipo de admisión y tiene como objetivo, poder de alguna manera hacernos cargo de los bajos puntajes que tuvimos como región el año recién pasado, estas instancias son buenas para que los estudiantes se vayan familiarizando con lo que es el proceso de la prueba, pierdan el miedo y la ansiedad y se puedan preparar mejor”, indicó Montero.

Cabe señalar que para el año 2019, el Consejo de Rectores modificó el calendario del proceso de Admisión a las universidades, estableciendo que las Pruebas de Selección Universitaria se rendirán los días 18 y 19 de noviembre.

En la ocasión, Valentina Ruiz estudiante de cuarto medio del liceo San Felipe Benicio agradeció la posibilidad de participar en estas instancias ya que le permite conocer como enfrentar  la PSU. “para saber como es mi nivel, en el liceo hemos tenido dos ensayos, pero estas instancias hay que aprovecharlas, para darte una idea de lo que puedes alcanzar, para poder seguir estudiando, son pocas las instancias que uno tiene para acercarse a la realidad de la PSU, las encuentro súper útiles”, indicó la estudiante.

Por su parte, Javiera Parra del Liceo San Felipe Benicio señaló que su principal objetivo era poder entrenarse para enfrentar la prueba. “Quería prepararme un poco más para empezar a mentalizarme sobre cómo es la PSU, porque igual me da un poco de ansiedad, y esto me sirve para ir entrenando y soltándome un poco más”, indicó Javiera.

Finalmente Verónica Montero señaló que los resultados del ensayo se entregarán a los estudiantes participantes el próximo 10 de agosto, a través de correo electrónico y mensaje de texto, ocasión en la que recibirán el puntaje obtenido en el ensayo y además algunas recomendaciones de las áreas que deben fortalecer para enfrentar de mejor manera la PSU.  Asimismo, informó que en el mes de octubre, la Universidad de Aysén realizará un nuevo ensayo abierto a la comunidad, el que será informado oportunamente a la comunidad.


Universidad de Aysén realizará Ensayo PSU Abierto a la Comunidad

Este sábado 3 de agosto, la casa de estudios estatal junto al preuniversitario Cpech realizará un ensayo de la pruebas de Lenguaje y Comunicación y Matemáticas a contar de las 8:30 horas en el Campus Lillo de la Universidad.

Apoyar a los estudiantes de 3º y 4º medio que estén preparando la Prueba de Selección Universitaria (PSU) es una de los objetivos del Ensayo PSU que realizará la Universidad de Aysén en conjunto con el Preuniversitario Cpech.

La actividad es organizada por la Dirección de Acceso y Desarrollo estudiantil de la casa de estudios estatal, quienes en un trabajo conjunto con el preuniversitario prepararon esta actividad de ensayo de las pruebas de Lenguaje y Comunicación y Matemáticas, que tendrá una capacidad de 200 personas.

En la ocasión, la coordinadora de Admisión de la Universidad de Aysén, Verónica Montero señaló que este ensayo es una instancia para que los estudiantes evalúen su nivel de preparación antes de rendir la prueba. “Estamos haciendo este ensayo porque queremos generar un espacio para que los jóvenes puedan practicar como si fuese una instancia real, eso les va a permitir bajar los niveles de ansiedad que genera la prueba, es importante el proceso de práctica constante para poder tener un buen desempeño en la PSU, les permite poder evaluarse, saber desde dónde se sitúan y cuál es la brecha que tienen que superar de aquí a noviembre y además repensar el proceso de organización y estudio para la instancia real”, indicó la coordinadora de admisión de laVerónica Montero.

Para participar del Ensayo PSU que se realizará el próximo sábado 3 de agosto a contar de las 8:30 horas en el Campus Lillo de la universidad (Calle Eusebio Lillo 667) los estudiantes deben inscribirse en www.uaysen.cl y asistir de manera puntual al campus, con un lápiz grafito HB2, una goma de borrar y sacapuntas (los mismos requisitos de la prueba oficial).

 


La Academia y el Cambio Climático

 

 

 

 

Haydée Domic Tomicic

Directora de Vinculación con el Medio

Universidad de Aysén

Este sábado 27 de julio, en la Feria Ciudadana por el Cambio Climático la Universidad de Aysén junto a más de 15 instituciones, regionales y nacionales mostró a la comunidad aysenina qué es el Cambio Climático y qué podemos hacer como comunidad y como   individuos para mitigar y/o adaptarnos a este cambio. Así culminó la 4ª Escuela de Invierno Piensa Patagonia 2019.

Como universidad quisimos hacer nuestro el desafío que este año nos presenta la COP25, dando una respuesta o más bien provocando a la ciudadanía y a la academia con la siguiente pregunta: ¿Cómo la ciencia y los ciudadanos nos comprometemos con este desafío?

Si bien Chile solo representa un 0.22% de la contribución al efecto invernadero a través de la emisión de gases a nivel mundial, nuestra producción per cápita es la más alta de América Latina, superando incluso a Brasil y México y si bien, la región de Aysén es carbono neutral, esto no significa que como comunidad y como individuos no debamos hacer los esfuerzos necesarios para colaborar con las metas mundiales propuestas al año 2030, sumándonos de esta manera, al compromiso recientemente adquirido en Chile de ser un país carbono neutral al año 2050.

Esta semana, en nuestra casa de estudios se vivió una fiesta donde niños, niñas, jóvenes y familias fueron parte de distintas actividades y acciones comunitarias que lograron congregar a cerca de mil personas.  Logramos con esta iniciativa, la participación de los cuatro componentes fundamentales para que cualquier actividad de esta envergadura tenga éxito: la academia, el sector privado y gubernamental, y la sociedad civil a través de sus organizaciones.

Este 29 de julio fue el Día del Sobregiro de la Tierra 2019, es decir ya hemos utilizado todos los recursos naturales que la tierra es capaz de producir para el año; desde hoy nos estamos “sobregirando”, es decir consumiendo los recursos de los años venideros, y lo más grave, es que cada año alcanzamos más precozmente el sobregiro, es decir consumimos más y más.

Entonces nos podemos dejar de preguntarnos, al finalizar esta 4ª Escuela de Invierno, si no es la academia y la sociedad civil ¿Quién se ocupará del cambio climático? ¿Cuándo nos ocuparemos? La respuesta, desde nuestra casa de estudios es, AHORA, no mañana. Estamos seguros que, si cada uno desde su intimidad, en su hogar y en su comunidad se compromete con pequeños actos, la suma de ellos podrá marcar la diferencia.


Con Feria Ciudadana por el Cambio Climático Universidad de Aysén cierra su 4ª Escuela de Invierno Piensa Patagonia

Más de mil personas participaron en la nueva versión de la escuela que anualmente organiza la Universidad y que este año abordó la temática del cambio climático.

Con una Feria ciudadana por el Cambio Climático, finalizó este sábado 27 de julio la 4ª Escuela de Invierno Piensa Patagonia de la Universidad de Aysén, que este año centró sus actividades en torno a la pregunta ¿Cómo la ciencia y la ciudadanía nos ocupamos del cambio climático?

La escuela que comenzó el lunes 22 de julio con la presentación del coro de la universidad de Aysén junto a la agrupación coral Acorde Coyhaique, continuó los días siguientes con la realización de diversos talleres y foros a través de los que se buscaba abordar, desde distintos ámbitos, el impacto del cambio climático en nuestra sociedad.

A los talleres y foros, se sumaron actividades al aire libre, entre las que destacan la caminata muévete por el cambio climático, exploración del impacto del cambio climático en la ciudad, además de la visita guiada a la Reserva Nacional Río Simpson realizada de manera conjunta entre la carrera de Ingeniería Forestal y el programa Par Explora de Conicyt de la Universidad Austral de Chile.

Haydée Domic, Directora de Vinculación con el Medio destacó la alta participación de la comunidad en las distintas actividades de la escuela. “Hoy cerramos la escuela de invierno 2019, en que hemos elegido el tema del cambio climático y en la que compartimos junto a doce instituciones estas actividades, cada una ha mostrado lo que hace para proteger el planeta ante la amenaza del cambio climático, hemos tenido más 200 asistentes, hemos tenido conversatorios, actividades, creo que ha sido un cierre con broche de oro para esta escuela, creo que es una muestra fehaciente de la relación bidireccional que queremos con nuestra región, creo que actividades como esta muestra el vínculo de la universidad con la comunidad, con las instituciones del Estado, con instituciones privadas, con la academia”, indicó Haydée Domic.

Cabe señalar que esta nueva versión de la Escuela de Invierno contó además con la participación del Núcleo Milenio de Metamatariales de la Universidad de Chile, quienes desarrollaron diversos talleres y charlas, para acercar a la comunidad al mundo de robótica blanda y la biomimetica.

Uno de los asistentes a los talleres de arduinos y robótica fue Cristofer Rojas, del Colegio Francisco Xavier Butiña, quien valoró el desarrollo de estas instancias que los acercan a temáticas que no se desarrollan comúnmente en la región. “Me parece bastante interesante, los temas que se exponen son de interés para la juventud, me parece muy bien que se preocupen por lo que nosotros queremos ser, como los talleres de arduinos o robótica, estas instancias son muy limitadas y esto nos acerca a estas áreas que se nÇcesitan potenciar en la región, ojalá se siga repitiendo, nos gustaría que se haga una escuela de verano de robótica y otra de ciencia y poder profundizar en ellas”, señaló el estudiante de enseñanza media.

La escuela de invierno de la Universidad de Aysén finalizó con una Feria de Cambio climático, instancia que reunió a doce expositores tanto públicos como privados, quienes dieron a conocer a los asistentes el trabajo que desarrollan para promover acciones que ayudan a mitigar los efectos del cambio climático.

En dicha ocasión se realizó además la premiación de los ganadores del concurso “El cambio climático no espera: dale like a la tierra, resultando ganadores en la categoría pintura, Pedro Irarrázabal del Colegio Patagonia y Natalia Foitizck del Colegio Cristiano Sembradores. En la categoría cuento, el primer lugar lo obtuvo Emily Lastra de Colegio Cristiano Sembradores, mientras que en la categoría fotografía el primer lugar lo obtuvo Estela Galilea, del Colegio Alianza Austral.

Finalmente, Cintia Coñuecar, asistente a la feria agradeció a la Universidad de Aysén por la realización de esta actividad. “La feria me pareció muy interesante, me han gustado mucho las pequeñas exposiciones que se han montado en la feria porque son entretenidas y me he impresionado, por ejemplo con la cámara térmica, el material de difusión que han realizado para dar a conocer la escuela, me gustó mucho la actividad que realizaron en el Eco Parque Las Lumas porque nos invita a que seamos parte del cuidado de nuestro entorno, además me parece muy bien que la universidad esté difundiendo las actividades que realizan y que traigan a doctores a exponer porque eso motiva a los jóvenes de la región”, indicó.


Académica Natacha Pino Acuña es electa Rectora de la Universidad de Aysén

Con el 53% de los votos validamente emitidos, la actual académica y jefa de carrera de Ingeniería Industrial será la encargada de dirigir la casa de estudios durante los próximos cuatro años, convirténdiose además en la primera mujer en ser elegida democráticamente para dirigir una universidad estatal en el país.

Con el 53,85% de los votos validamente emitidos, la académica Natacha Pino Acuña fue electa rectora de la Universidad de Aysén, convirténdose en la primera rectora electa del plantel universitario, quien deberá dirigir durante los próximos cuatro años (2019-2023) la casa de estudios regional.

Esta elección marca además un hito a nivel nacional, ya que por primera vez una mujer es electa rectora de manera democrática al interior de una universidad estatal.

El proceso eleccionario se desarrolló desde las 8:30 horas en el campus Río Simpson de la Universidad de Aysén, ocasión en la que se conformó la mesa receptora de sufragios, la que estuvo a cargo de los vocales de mesa Sebastián Ibarra, Mauricio González y Ximena Paredes. Cabe señalar que el día 22 de julio, se llevó a cabo la sesión donde la Junta Electoral realizó el sorteo para seleccionar a los vocales de mesa titulares y suplentes que estarían a cargo de las votaciones.

Al cierre del proceso electoral, que se produjo a las 16:30 horas, la junta electoral informó que de un total de 26 votos validamente emitidos, la actual rectora María Teresa Marshall obtuvo un total de 12 votos, mientras que la académica Natacha Pino, obtuvo un total de 14 votos. De esta manera, la nueva autoridad universitaria fue elegida con el 53,85% de los votos validamente emitidos.

En la ocasión, Natacha Pino señaló que una de sus primeras tareas será convocar a los académicos que no apoyaron su candidatura e integrarlos a esta nueva etapa en la casa de estudios.  “Este ha sido un proceso intenso, un mes de mucho trabajo, de levantar esta propuesta en conjunto con mis compañeros académicos, pero también han sido días intensos, es un paso muy importante para nuestra comunidad universitaria, para todo lo que se nos viene, respecto de los compromisos y las expectativas que hemos generado con nuestra propuesta y también por el resultado que fue muy apretado, eso nos hace pensar que no es una ventaja absoluta y que nuestros compañeros que no apoyaron la candidatura, también tiene que ser parte de esta nueva etapa de la Universidad de Aysén y tenemos que incluirlos en este proyecto y esa será una de nuestras primeras tareas”.

Una vez finalizado el escrutinio de los votos, la Junta Electoral validó el resultado de la elección y será el encargado de oficiar al Consejo Superior de la Universidad de Aysén el resultado de los comicios.

Cabe señalar que es el Presidente de la República quien deberá nombrar a la nueva autoridad universitaria, a través de un Decreto Supremo del Ministerio de Educación.


Plantaciones forestales, cambio climático y la restauración de ecosistemas: el falso discurso

 

 

Dr. Carlos Zamorano Elgueta

Doctor en Ecología, conservación y Restauración de Ecosistemas

Investigador adjunto Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2)

Académico y Jefe Carrera Ingeniería Forestal Universidad de Aysén

 

A propósito de la pronta realización en Chile de la cumbre medioambiental COP25, se ha generado un interesante debate sobre la política forestal de nuestro país, en especial en relación con su rol en la mitigación del cambio climático. Esta diversidad de opiniones puede agruparse en dos claras líneas: por un lado, están quienes defienden la idea de que las plantaciones de monocultivos industriales representan la mejor opción y, por otro, quienes plantean que es la restauración de bosques naturales la alternativa más adecuada.

Si para tomar una posición en este debate consideramos netamente la literatura científica, ésta documenta y demuestra ampliamente los impactos negativos que la homogeneidad tiene en todos los aspectos de nuestra realidad: sociales, económicos y ambientales.

Por ejemplo, sabemos que un ecosistema diverso no solamente es más productivo, sino que también es más resiliente (es decir, que se puede recuperar) a muchos eventos extremos. Se han publicado más de 10 mil trabajos sobre la importancia de la diversidad como método productivo sustentable, que se basa en los conocimientos y prácticas qua han permitido la subsistencia de la humanidad por miles de años (lo que se conoce como agroecología).

Más aún, creciente evidencia científica demuestra que la diversidad se relaciona directamente con la capacidad de un paisaje de proveer bienes y servicios ecosistémicos como agua en cantidad y calidad, control de la erosión, recreación y espiritualidad, y ciertamente la captura de carbono, entre muchos otros. Es decir, no se limitan a un único producto como lo es la madera.

Resulta curioso cuando, en una de estas opiniones, el actual director del Instituto de Investigación Forestal del Estado (Infor) y exdirector de la Corma - organización que reúne a las principales empresas forestales del país-, asegura justamente lo contrario, señalando que la homogeneidad productiva (y del paisaje) representa la alternativa para asegurar un sistema productivo sustentable, defendiendo las plantaciones industriales como el método que permitiría proteger la diversidad.

Esta visión “binaria” del paisaje, es decir, por un lado, áreas de producción intensiva, y por otro, áreas de preservación, obedecen a un planteamiento obsoleto desde hace mucho. A ello se suma lo señalado por el presidente de la CPC, Alfonso Swett, quien afirma que las plantaciones “nos convierten (como país) en un capturador neto de gases de efecto invernadero, o sea, nuestra actividad forestal nos ayuda a combatir el cambio climático al ser un sumidero de CO2”

El paisaje es un continuo de usos, necesidades, características y significados. El paisaje como tal presenta diversas potencialidades y limitaciones, en el cual muchos usos tienen por cierto cabida. Para ello es fundamental reconocer de igual modo a quienes habitan esos paisajes, lo que en definitiva deriva en el sentido de pertenencia e identidad. Los impactos negativos sociales, ambientales y económicos de los monocultivos forestales en la Cordillera de la Costa del centro y centro-sur de nuestro país se han demostrado ampliamente.

Cabe destacar que estas opiniones se alinean con la reciente propuesta de Ley de Restauración Forestal-Ambiental, la cual considera los monocultivos de plantaciones industriales como “restauración”. Sin ir más lejos, el Director de CONAF de la Región del Ñuble, hace unos meses atrás, defendió una licitación pública para reforestar con Pinus radiata un área quemada en los incendios del año 2017, llamándole “restauración”.

La restauración de ecosistemas forestales va mucho más allá del mero acto de plantar, ya que su principal objetivo es recuperar la funcionalidad ecológica de un ecosistema. Dicha funcionalidad genera bienes y servicios que se relacionan directa e indirectamente con el bienestar de nuestra sociedad.

Los bosques naturales (nativos) tienen un rol fundamental en la captura de carbono. Se ha demostrado que los bosques naturales podrían capturar hasta 42 veces el volumen de este gas de efecto invernadero, en comparación con plantaciones forestales industriales de rápido crecimiento compuestas por una única especie.

A ello es necesario agregar el real peligro que implica un paisaje homogéneo frente a eventos extremos como una mega-sequía, o incendios forestales como los que arrasaron en tan solo dos semanas 468 mil ha en febrero del año 2017 en Chile, de las cuales 300 mil correspondieron a plantaciones de empresas forestales.

En tal contexto, nuestra institucionalidad forestal no puede obedecer a intereses económicos mezquinos, más aún cuando apuntan al sentido contrario de la sustentabilidad y del bienestar. Para ello es básico diseñar e implementar una nueva ley de fomento forestal que de manera clara y decidida se centre en el manejo productivo, en la conservación y en la restauración de los bosques nativos, y que reconozca la diversidad tan propia de nuestro país, comenzando por integrar sus necesidades, demandas, potencialidades y limitaciones. Ello permitiría no sólo mitigar los impactos del cambio climático, sino que también contribuir a la calidad de vida de quienes habitamos los territorios.