Derechos humanos como marco de intervención social

Derechos humanos como marco de intervención social

El movimiento social al cual hoy asistimos a nivel país, encuentra su origen en décadas de desigualdades e injusticias sociales que han ido progresivamente socavando el bienestar social de la gran mayoría de la población.  El origen de este problema, radica en el sistema económico que hemos adoptado como país y que ha sido ratificado por uno y otro gobierno, debilitando cada vez más la presencia de un estado que dé garantías sociales mínimas, que dignifiquen la vida humana.

El camino al éxito, se nos ha dicho, responde al “esfuerzo individual “ que  cada uno de nosotros procure. Algunos de ustedes recordaran frases como “ese pollito se convirtió en gallina y tuvo más pollitos” de Francisco Javier Errazuriz, quien argumentaba que fue criando “pollitos” como él llegó a ser un exitoso empresario. El imaginario del progreso individual,  apela a la idea de que la pobreza, tiene su origen en una falta de proactividad individual, que ha impedido que la o las familias surjan. Elemento que va  asociado a una serie de estereotipos como la flojera, el alcoholismo, etc,.  Bajo estos argumentos, las personas que adscriben a esta tesis pueden permanecer en zonas de confort, sin sentir responsabilidad social. Bajo esta idea, cada uno de nosotros es “dueño de su propio destino” sin embargo, se olvida señalar que los contextos de desigualdad en la que muchos y muchas nacen, no se revierte con una vida de “esfuerzo”.

Los trabajadores sociales, conocemos de cerca la pobreza. La gran mayoría de nosotros/as hemos trabajado en contextos de profundas desigualdades sociales, a las cuales podemos poner nombres y  rostros. Hemos sido testigos de cómo la gente muere de una enfermedad curable,  o hemos visto a niños que asisten a colegios  que no tienen puertas o ventanas y donde el sentido de la asistencia escolar no es aprender, sino permanecer, para recibir un plato de comida.

Es así que como profesión, -los derechos humanos, la justicia social y la dignidad humana- son nuestros principios rectores, y cada uno/a de nosotros/as busca desde el espacio que nos toca,  reestablecer “en la medida de lo posible”  una cuota de igualdad y bienestar  a la ciudadanía con la cual trabajamos.

En este contexto hoy, como Universidad de Aysén y como carrera de Trabajo Social creemos necesario y urgente, reflexionar con la comunidad, con profesionales de las ciencias sociales y otras ciencias,  en torno a los derechos humanos. Es así, que este viernes 08 de noviembre- en el marco de la celebración del día del trabajo social – deseamos invitarlos a debatir acerca de cómo los derechos humanos pueden sentar bases para construir una sociedad que avance hacia el restablecimiento de la dignidad humana y la justicia social.

Patricia Carrasco Urrutia

Jefa de Carrera Trabajo Social

Universidad de Aysén