Universidad de Aysén y una nueva forma de asociatividad

 

Dr. Fabián Jaña Prado

Director Laboratorio Fisiología Celular y Metabolismo UAysén

Director Proyecto FIC “Aysén fuente de nuevos medicamentos contra el cáncer”

 

El pasado 31 de agosto, en la comuna de Río Ibáñez, académicos e investigadores de la Universidad de Aysén dimos el punta pie inicial al proyecto FIC “Aysén fuente de nuevos medicamentos contra el cáncer” junto a sus principales protagonistas: hombres y mujeres de nuestra región dedicados al cultivo y la recolección de plantas medicinales. Dentro de la conversación que sostuvimos, una de las principales preocupaciones manifestadas por la comunidad se relaciona con la necesidad de que este proyecto no signifique tan solo la búsqueda de información y recursos en el territorio, si no que establezca una relación de reciprocidad entre la Uaysén y la comunidad que lo habita. Razones tienen al expresar tal preocupación, pues lamentablemente el vínculo entre una universidad y el territorio que la circunda ha fluctuado durante los últimos años entre lo instrumental, para beneficio de investigaciones realizadas por diversas instituciones, y la unidireccionalidad, es decir, el desarrollo de actividades de carácter social, académico o cultural que no contemplan un diálogo entre la academia y el territorio.

En este sentido y desde la concepción del proyecto, hemos establecido como una de nuestras principales preocupaciones generar un modelo de involucramiento territorial basado en la reciprocidad, que fortalezca los procesos de asociatividad entre sus participantes, así como también, la puesta en valor del conocimiento tradicional como parte del patrimonio cultural de la localidad de Río Ibáñez; el traspaso hacia la comunidad del conocimiento científico sobre las plantas medicinales que se genere en el Laboratorio de Fisiología Celular y Metabolismo de la Universidad Aysén y por sobre todo la construcción de un sistema relacional que asegure la sostenibilidad en el tiempo del vínculo entre nuestra casa de estudios y la comunidad que habita el territorio. Sabemos que el desafío es grande, pero contamos con una comunidad proactiva y fiscalizadora, un equipo profesional convencido de lo necesario que es el diálogo academia-territorio y sobre todo, una universidad comprometida con el desarrollo humano e integral de Aysén.